"La canción abre el corazón al Espíritu Santo" San Luis María Grignon de Montfort
 
Padre Emiliano Tardif
Misionero del sagrado corazón de Jesús.
 

El viernes 30 de mayo de 2009, se celebró la Primera Sesión de la Causa del “Siervo de Dios” Padre Emiliano Tardif, MSC en la Capilla “Jesús Resucitado” de la Escuela de Evangelización “Juan Pablo II”, Santo Domingo.

Unas palabras de presentación:


Sus palabras:

"Un verdadero evangelizador no es el que habla de Jesús, sino el que es capaz de presentar a Jesús vivo delante de los evangelizados".

"El que mucho ama es capaz de hacer grandes sacrificios por el amado".

"Algunas veces se pierde el fruto de una sanación integral porque la persona se aísla y no se integra a la comunidad".

"El poder del Espíritu me ha convertido en un testigo de que Cristo vive".


El testimonio del Padre Emiliano Tardif

 
   
     

Su historia

El P. Emiliano Tardif nació (y fue bautizado ese mismo dia) el 6 de junio de 1928 en un pueblo de Canadá llamado San Zacarias, en la provincia de Quebec. Hizo sus estudios primarios en su pueblo natal y los secundarios en el Seminario Menor que los Misioneros del Sagrado Corazón tenían en Beuport. Terminados sus estudios secundarios, hizo su año de noviciado, de iniciación a la vida religiosa en Sainte Clotilde, haciendo su profesi6n religiosa el 8 de septiembre de 1949.

Desde joven profesó en los Misioneros del Sagrado Corazón e hizo sus estudios de filosofia en Watertown (USA), de 1949 a 1952. La teología la estudió en Quebec, residiendo durante esos años en la casa más antigua de la Congregación, a la sombra del Santuario de Nuestra Señora del Sagrado Corazón. Fue ordenado sacerdote el 24 de junio de 1955 por Mons. Desmarats, obispo de Amos.

Recién ordenado sacerdote fue enviado a la República Dominicana el 16 de septiembre de 1956, siendo uno de los fundadores del Seminario Misionero de San José de Las Matas, donde fue profesor desde 1956 hasta 1963. En 1959 tomó la dirección de la Revista Amigo del Hogar hasta el año 1969. La revista, durante su gestión, experimentó cambios de acorde con los nuevos tiempos y la renovación de la Iglesia con Vaticano II. Además, fue el promotor de la imprenta que hoy se conoce como Amigo del Hogar.

El P. Emiliano fue un religioso muy querido y valorado en su grupo llegando a ser superior de la Congregación en Santo Domingo desde 1966 hasta 1973.

En julio de 1973 cayó enfermo de tuberculosis. Se trasladó a Canadá para tener allí un año de convalescencia. Es durante el tiempo de su enfermedad cuando recibe, lo que para él fue un don extraordinario: la curación física y un llamado del Señor al ministerio de la predicación del Evangelio, proclamando a un Cristo vivo, lleno de compasión y de su misericordia, de manera especial con los enfermos y los pecadores.

De 1974 a 1985 el P. Emiliano repartió su tiempo entre el ministerio parroquial en Nagua, Sánchez, Pimentel, La Romana y San José de las Matas y la predicación de retiros de evangelisación en todo el pais y en el extranjero. 

A partir del 1985 el P. Emiliano recibió permiso de su Congregación para dedicarse a los retiros a tiempo completo y a través del mundo entero, llegando a predicar en 71 paises de los cinco continentes. En colaboración con José Prado, publicó tres libros: Jesús está Vivo, que ha sido editado en 22 idiomas. Jesús es el Mesías y La Vuelta al Mundo Sin Maletas. Cabe destacar, además, la iniciativa de evangelizar a través de la televisión con la instalación de los estudios de Lumen 2000 en 1986. Como soporte humano y espiritual a la gran tarea evangelizadora, el P. funda en 1982, la Comunidad Siervos de Cristo Vivo.

Diecisiete comunidades están esparcidas hoy por varios países europeos y del continente americano. En Santo Domingo quedan como legado suyo siete escuelas de evangelización.

Un sacerdote misionero

Como ya hemos dicho, durante el año 1975, el padre Tardif permaneció mayormente en la parroquia de Nagua, promoviendo los grupos de oración en la pastoral parroquial y empezando a extender esta experiencia renovadora por los campos y pueblos cercanos.

A través de muchas personas, el Señor le había hablado haciéndole saber que lo llamaría a ser testigo de su amor en muchos países del mundo. 

En enero de 1976, se celebró en Venezuela el ECCLA (encuentro carismático latinoamericano) en la ciudad de Caracas. Como sucedía cada año, la Renovación Carismática escogió a un grupo de representantes para enviarlos como delegados. Eran alrededor de unos diez, entre los que se encontraban el padre Emiliano, Evaristo Guzmán y María Armenteros.

El grupo dominicano viajó junto y mientras recogían las maletas en el aeropuerto, al padre Tardif se le acercó el sacerdote que organizaba el encuentro, el padre Pedro Drouien, para pedirle un servicio durante el evento. 

Sucedió que la persona que estaba programada para ejercitar el ministerio de sanación, en ese entonces el padre Francis McNutt, se había excusado en el último momento por motivo de la muerte de un familiar cercano.

Los organizadores tenían encima la celebración del ECCLA y un encuentro multitudinario en el estadio. Ellos en Venezuela habían escuchado que el padre Tardif tenía el ministerio de sanación. Hasta allí había sonado el eco de lo sucedido en Pimentel y le solicitaron que organizara un equipo para que ofreciera el servicio a los delegados de toda Latinoamérica y al pueblo venezolano. 

Este era el inicio de la más grande experiencia que el Señor les había preparado: “Enviarles como misioneros de su amor y su misericordia hasta los confines de la tierra. 

En aquel encuentro, la gente estaba muy desilusionada por la falta del padre McNutt, pero de todos modos, algunas personas se acercaron a este nuevo y desconocido “equipo del padre Tardif” para pedir oración y ahí comenzó el Señor a manifestarse a través de ellos con su inmenso poder y su infinito Amor. Los primeros sorprendidos fueron ellos tres. ¡Cuántas maravillas, cuánta sabiduría, conocimiento, don de consejo! Era como una fuente de agua viva surgiendo de lo profundo del ser de estas tres personas (como narrase una de ellas) y que se ofrecía a las almas sedientas de Dios. Parecía que estaban conectados por una línea invisible que les hacía uno solo. Por otro lado, fue el mismo padre Emiliano al describir el espíritu de unión y de poder en ellos, que lo describió diciendo que parecían “tres teléfonos con una sola línea”.

De repente, entre los delegados de todos los países empezó a regar la voz de las maravillas que Dios estaba realizando a través del “equipo del padre Emiliano”. Y eso les complicó la vida. Esos días lo pasaron orando por una cantidad de hermanos que venían con sus necesidades y para gloria de Dios, recibían grandes bendiciones.

Cuando llegó el congreso abierto al público en el estadio, Jesús se hizo presente con su amor sanador y sanó a muchos enfermos que dieron luego su testimonio.

El padre Tardif, el año anterior en un campo de Nagua, había recibido la palabra de conocimiento la cual, entre los campesinos era muy bien recibida, con mucha sencillez y acogida. Pero en Caracas fue diferente. La gente no estaba acostumbrada a esta manifestación del Espíritu Santo y causó mucha sorpresa, y en algunos, duda hasta disgusto. Planearon grabarlo todo para después llamarle la atención al padre Emiliano si no se confirmaban las palabras, pero Dios, en su amor por su pueblo, tenía su plan. Todas las palabras fueron confirmadas una tras otras y aquella grabación fue usada, no para regañar al padre Tardif, sino para glorificar a Dios por sus hechos y sus maravillas.

Hasta ese día, el equipo junto al padre Tardif, no conocían a nadie, ni nadie les conocía a ellos, pero Dios les conocía a todos y sabía cómo guiarles para bien de ellos y del pueblo. Allí en Venezuela, estaban los líderes de todos los países latinoamericanos, quienes empezaron a invitarles poco a poco a predicar en sus diferentes países. Y tal como había sido profetizado, primero en Pimentel, luego en los pueblos, después en las islas, más tarde en Latinoamérica y poco a poco en Europa, Africa, Asia y Oceanía, el nombre del padre Emiliano traspasó las fronteras. El mundo conoció de este hombre de Dios que había sido llamado a ser luz para las naciones.

Y es que evangelizar era la vida del padre Emiliano. En él se había hecho realidad lo de que la evangelización de todos los hombres es la misión esencial de la Iglesia. “Ella existe para evangelizar”, dice la Evangelii Nuntiandii. En el corazón llevaba el grito de San Pablo: “Ay de mí si no evangelizara” (1 Corintios 9, 16) porque había encontrado el tesoro de un Cristo Vivo que quería compartir con todos sus semejantes.

El grito gozoso de la Pascua fue la característica de la vida y de la evangelización del padre Emiliano: ¡Jesús está vivo! proclamó por todas partes. Su celo evangelizador no cesó durante todos esos años desde su curación hasta el día en que el Señor lo vino a buscar veintiséis años más tarde, y lo encontró precisamente ¡evangelizando!

Por eso en los cinco continentes, multitudes fueron testigos elocuentes de los innumerables testimonios fruto de su tarea evangelizadora que siempre estuvo acompañada por los signos.

Oración por los enfermos.

 
   
     


Oración para pedir la Beatificación del Padre Emiliano Tardif m.s.c.

Os invitamos a uniros a esta oración para pedir la Beatificación del Padre Emiliano Tardif y también pedir la intercesión del Padre Emiliano por vuestras intenciones particulares.

     

Dios Padre Nuestro, Tu amor hacia nosotros ha sido tan grande que no has dudado en entregar a tu Hijo por nuestra salvación.

Te damos gracias por ello y por haber dado a tu iglesia al Padre Emiliano Tardif para anunciar la Buena Nueva de tu evangelio a través del mundo entero.

Contemplando con Nuestra Señora del Sagrado Corazón a “Aquél que fue traspasado”, el Padre Emiliano fue el apóstol apasionado del Corazón de Jesús proclamándolo en todos los rincones de la tierra que “Él está Vivo”, anunciando   su Amor misericordioso manifestado de una manera particular en la oración por los enfermos.

Para manifestar ese amor compasivo de Jesús, y alabarlo en su Santo Sacramento, te pedimos, Señor, que el Padre Emiliano sea propuesto a la Iglesia Universal como ejemplo de amor a Cristo, modelo de evangelizador y de entrega por la salvación de todos.

Dánoslo como intercesor ante Ti y como guía en nuestro caminar, a fin de que sea amado el Corazón de Jesús en el mundo entero.

Amén.

     
Si tienes un testimonio debido a la intercesión del Padre Emiliano, por favor ponte en contacto con el Padre Andrés Dumas MSC:
Casa de la Anunciación, Calle Emiliano Tardif esq. Paseo de Los Locutores, Ensanche Evaristo Morales, Santo Domingo, Rep. Dom.
Tel: 809-566-9449, 809-544-1650
Email: Causa Beatificación Padre Emiliano Tardif - [email protected]